Contraesquina Política.- Por Fernando Martínez Plascencia: Joaquín Caballero. Sus andanzas lo delatan

--- Luis Echeverría: El 2 de octubre lo condenó por siempre en la historia de México.

--- Joaquín Caballero. Sus andanzas lo delatan.

--- Javier Duarte: Pronto se reunirá con su terroncito de azúcar en Londres Inglaterra.

Los disparos desde el Molino del Rey.

En la noche del 2 de octubre, el “teniente Salcedo”, miembro del estado Mayor Presidencial, informó por teléfono que se encontraba en el penthouse 1301, en el decimotercer piso del edificio Molino del Rey. Señaló que en ese departamento vivía Rebeca Zuno de Lima, cuñada del secretario de Gobernación, Luis Echeverría Álvarez.

El “teniente Salcedo” dice que desde ese piso se disparaba con armas calibre 22 y de alto poder, y que ello también sucedía desde tres departamentos del decimosegundo piso: el 1201, alquilado a la familia de Minor Franco, el 1202, alquilado a Hans Kiloro, y el 1204, donde vivía la familia de Amalia Garza de Huerta.

Los datos anteriores constan en una tarjeta del fondo de la Dirección de Investigaciones Políticas y Sociales, del Archivo General de la Nación. La tarjeta-que retomó el informe de la Femospp-no tiene fecha y está firmada por el capitán primero de Caballería, Juan Manuel Rojas Hisi.

Del contenido de dicha tarjeta se colige que el entonces secretario de Gobernación sabía que miembros del Estado Mayor Presidencial habían ocupado departamentos de edificios que rodean la Plaza de las Tres Culturas, desde los cuales se hicieron disparos el trágico 2 de octubre de 1968.

Seis años después, José Salvador Lima Luna, hijo de Rebeca Zuno, se convirtió en administrador de la Unidad de Tlatelolco y un años después fue diputado por el PRI del segundo distrito electoral de la ciudad de México, el cual comprende a Tlatelolco. Obtuvo ambos cargos cuando Echeverría era presidente de la República.

El penthouse del Molino del Rey ya no existe. Los cuatro pisos superiores del edificio fueron desmontados después de que resultaron dañados en el temblor de septiembre de 1985.

Martha Ortiz Izquierdo ha vivido prácticamente toda su vida en ese edificio. Habita el departamento 301. En octubre de 1968 tenía 13 años……………………

Recuerda que el penthouse del edificio Molino del Rey no estaba habitado. En semanas previas al 2 de octubre llegó un camión militar del cual soldados bajaron cajas que metieron a ese departamento. Cuenta que los vecinos pensaron que un oficial del ejército y su familia se mudarían ahí.

El 2 de octubre se percató de que desde ese y otros departamentos de pisos superiores disparaban hacia abajo. ¿Hacia la Plaza? Se le pregunta. -Disparaban contra los soldados...y estos respondían: todos los pisos de arriba quedaron con marcas de balazos.
Homero Campa. Revista Proceso. #2187.

Venenoso en la forma, luces opacas en el agua estancada, García Barragán calló para siempre a Corona del Rosal-quien le pedía se sumara a los panegiristas del amigo y jefe, el expresidente, nacido en Puebla para mal de la república-y dejó claro que tarde o temprano-él, García Barragán-descendería al fondo de la tragedia, voz disonante del coro oficial. Julio Scherer.

142 millones de pesos de la cuenta pública del 2017, de la administración del ex alcalde Joaquín Caballero, son parte de las irregularidades detectadas por el órgano de fiscalización del estado de Veracruz. No se sabe el destino de tal suma millonaria, al menos no por ahora. Falta saber si se lo “comió” solo o lo compartió, y con quien. La historia pronto saldrá a la luz pública o se mantendrá oculta, bajo la complicidad que caracteriza a estos políticos que hacen y deshacen del dinero público como si fuera de ellos, sobre todo cuando se ha dicho y sabido, que una gran suma millonaria, al término de su gestión, se le entregó a una alta representante popular, hoy en el senado de la república.

Joaquín Caballero, que había sido director de Desarrollo Urbano, luego Secretario de Obras Públicas durante los dos periodos del ex alcalde Marcelo Montiel, de quien aprendió todas las mañas para apropiarse de lo que no le corresponde, y quien, dicho sea de paso, parece haberlo superado con creces.

Al ex alcalde, cuyo periodo fue del 2014 al 2017, las cuentas no le cuadran, y el enorme faltante de decenas de millones de pesos, amenazan en convertirlo en uno de los personajes más corruptos de la historia de este municipio.

El ex alcalde Joaquín Caballero fue un sujeto que llegó con las manos entre las bolsas, y que, pese a que había sido ex funcionario, tanto en Coatzacoalcos como en la Sedesol estatal durante el gobierno del corrupto Javier Duarte, su fortuna no llegaba a tanto. Hoy se encuentra en la mira del escrutinio social, por ser uno de los nuevos millonarios de este puerto. El pésimo manejo de los recursos públicos, que en su provecho utilizó, hasta no demostrar lo contrario, pueden llevarlo a enfrentar a la justicia, sobre todo, cuando está a punto de iniciar un gobierno que “combatirá”, al menos en el discurso, la corrupción.

Joaquín Caballero traicionó a todos aquellos que lo ayudaron cuando no tenía ni para el refresco, vamos ni para el pasaje de los camiones. Aquellos amigos que lo ayudaron con su empresa PERCONSA, dedicada a la construcción, hablándole a algún funcionario para que le dieran alguna obra, fueron desconocidos una vez que se sentó en la silla municipal.

Se le recuerda por el municipio de Minatitlán, en los tiempos en que Ignacio Lázaro Domínguez, actual director de comunicación social del ayuntamiento con Nicolás Reyes Álvarez, era síndico con el finado ex alcalde Amado Guzmán García. A Ignacio Lázaro le tocó escuchar sus lamentos para que lo ayudara con algunas obras, las cuales, por cierto, tanto en las congregaciones de Capoacán y Mapachapa, no concluyó, por lo cual fue denunciado por el ex alcalde Pablo Pavón Vinales, y de no haber sido por la intervención de su protector Marcelo Montiel Montiel, hubiera ingresado a la cárcel del Cereso Duport Ostión, vamos, estuvo a un paso de entrar.

En esos tiempos, Joaquín Caballero caminaba mucho con su “amigo” y socio Guillermo Ibarra, de quien se había distanciado, pero la intervención de un periodista, amigo en común, logró acercarlos nuevamente, y lo hizo director de Obras Públicas para continuar con el negocio de aquellos tiempos que habían dejado a medias. Durante tres años aproximadamente, Memo Ibarra, un personaje, dedicado a la construcción cien por ciento, cuido el negocio, hasta que alguien, no se sabe quién de los dos, se estaba yendo con la cochina al monte, y vino el rompimiento que terminó con la renuncia de su ex amigo.

Esa es parte de la historia de un personaje, quien forjó su carrera política con base en el chanchullo, la dádiva, el diezmo, el moche, o como usted lo quiera llamar, que conocía y sabía hacer negocio con la obra pública.

Joaquín Caballero, de no comprobar, o solventar las irregularidades detectadas, junto con su tesorero Alfonso Morales, quien seguramente tiene mucho que ver en todo esto, y el cual tendrá que ser llamado a cuentas para demostrar su inocencia, podrían enfrentar el delito de Daño Patrimonial, y eso puede tener serias consecuencias.

De no ser por el caso que acabamos de ver con el corrupto y ladrón de Javier Duarte, al que solo le faltan unos dos añitos más para salir de la cárcel, y eso que fueron más de mil millones de pesos lo que se le pudo comprobar que se robó durante su mala administración de gobierno, y una multita de 58 mil pesos, y a gozar la enorme fortuna robada del erario público, se podría pensar que la impunidad es a lo que le apuestan los ex funcionarios, que como Joaquín Caballero, saben que el delito cometido, puede alcanzar fianza, y a disfrutar lo mal habido.

Por cierto, lo de Duarte fue una burla más al pueblo de México, y aún no se explica que pretendía Enrique Peña Nieto al encarcelar al detestable ex gobernador.

Enrique Peña Nieto estaba consciente de todo el robo que estaba cometiendo Javier Duarte en Veracruz, parte de lo robado fue a dar a su campaña, pero, meterlo a la cárcel, tampoco lo ayudó en nada, porque, al fin y al cabo, el presidente buscaba recuperar, rescatar algo de credibilidad a su maltrecha imagen de presidente, de cómplice de la corrupción como lo habían venido señalando.

Permitir que llevaran a la cárcel a este despreciable sujeto, que hoy presume de haber bajado treinta kilos, y que está listo para reunirse con su terroncito de azúcar allá en Londres ¬¬¬¬Inglaterra, lejos de ayudarlo lo terminó de perjudicar el 7 de julio pasado, y a nosotros, al pueblo, la única parte que jugamos en esto, es contemplar un show de la política mexicana, porque…………...de qué diablos nos sirve que le hayan quitado 1600 millones de pesos, y le hayan impuesto una ridícula fianza de poco más de 58 millones de pesos, comparado con los más de 60 mil millones de pesos que desaparecieron de este estado?. Al final terminará en la calle con miles de millones de pesos en diferentes cuentas bancarias del mundo, para gozarlos a sus anchas, sabiendo que ya no podrá ser juzgado por lo mismo nuevamente.

Ya solo falta que Elba Esther Gordillo Morales sea nuevamente lideresa del SNTE, y entonces sí podremos darnos cuenta que empieza en serio, la cuarta transformación de nuestro país, para continuar siendo lo mismo, donde impere la impunidad, la complicidad y la corrupción, o como dijeran por ahí, “la misma gata, nada más que mas revolcada”.

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