Contraesquina Política.- Por Fernando Martínez Plascencia: Yazmín Martínez Irigoyen: Con la frente en alto

--- Víctor Carranza: Su falta de capacidad y preparación política lo exhiben nuevamente.

No es con denostaciones como Víctor Carranza, alcalde de Coatzacoalcos puede tapar el sol con un dedo.
Tampoco se puede llamar traidor a quien, como la sindica Yazmín Martínez Irigoyen, se le acusa sin fundamento, por el único hecho de no estar de acuerdo, no sólo por el nuevo despido de más de 200 trabajadores sin el previo análisis y consenso de la situación laboral de quienes tienen 10, 20 o más años de antigüedad, sino de actos vergonzosos como la copia simple del Acta de Cabildo certificada por el secretario del ayuntamiento Miguel Pintos que aportó al juzgado Federal , violando la ley al alterarlos, como ha quedado demostrado con el dictamen pericial que favorece al recurrente del amparo, concesionario de un área en el Estadio Miguel Hidalgo, Ember de Jesús Ballinas. Además, en este hecho vergonzoso en el que parece que el alcalde actúa en complicidad, los documentos emitidos por el congreso, firmados por el secretario general Domingo Bahena, terminan de enterrar las insanas ambiciones de este par de sujetos que abusan del poder.

La sindica se ha convertido en un contrapeso, es cierto, lo ha manifestado y asume ese riesgo, pero en todo esto se busca, que el Ayuntamiento de Coatzacoalcos, no abuse del poder, como esta sucediendo ante la sumisión de algunos regidores de los diversos partidos políticos, que únicamente se han convertido en aplaudidores de las malas decisiones del alcalde como acaba de suceder con este despido fuera de toda ley, sin que hasta hoy digan algo al respecto.

La sindica Yazmín Martínez Irigoyen se ha negado a firmar y a avalar irregularidades y esto, va en contra de los intereses mezquinos de estos dos personajes. La ven como enemiga, cuando en realidad lo que ella busca es que no entierren el proyecto de Andrés Manuel López Obrador.

Ahí tiene el otro caso de los 70 trabajadores del sindicato, que en un proceso de negociación, la sindica logró que estas personas fueran contratadas cuando existiera alguna vacante como vacaciones, permisos, etc, pero en cabildo le echaron para abajo dicho acuerdo, tensando aun más la relación del Ayuntamiento y el sindicato, y con lo que acaba de suceder, con este nuevo despido, no se duda que los servicios municipales se paralicen.

El verdadero trabajo de Víctor Carranza es velar por la seguridad de los ciudadanos y, no sólo no cumple, sino que se burla diciendo que la "gente se va por su gusto y que los grupos delincuenciales quieren que cunda el pánico" y ahora pretende volver a confrontarse nuevamente con Gersain Hidalgo quien ya dijo que el próximo martes tendrán noticias de ellos.

Es vergonzosa la forma de "gobernar" de Víctor Carranza, porque este señor no ha entendido que la corrupción no solo es la falta de soporte de los 40 millones de pesos en obras que no se ven por ningún lado, y que esto daña las arcas de la tesorería, sino que la corrupción también se da en la falta de capacidad y de preparación para manejar las riendas de un municipio tan grande como Coatzacoalcos.

El desprecio y el coraje de la sociedad porteña se ha volcado en su contra por sus desatinos políticos, y no hay nadie, aparte de la maestra Yazmín Martínez, ni de arriba ni de abajo qué haga entrar en razón a este sujeto al que sólo le gusta andar recibiendo premios patitos, comprados con dinero del erario público.

Es la clase de presidente que eligió el pueblo, pero que desgraciadamente ha sido una decepción y quien se atreva a opinar en su contra puede ser tachado de traidor o de estar asociado con la mafia de poder.

Yazmín Martínez Irigoyen no se ha plegado a sus caprichos ni a sus exigencias de solapar todas sus malas decisiones y desatinos que mantienen hundido a un pueblo que creyó que este alcalde seria diferente a los anteriores, y que combatiría la corrupción, pero no, se ha vuelto parte de la misma.

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