Datos curiosos sobre la Independencia de México que nunca te enseñaran en la escuela: Josefa Ortiz De Dominguez

Reportero: 
Redacción

**Don Gabriel Agraz García de Alba le tomó seis años concluir la biografía de doña Josefa y represento la oportunidad de esclarecer la verdad histórica sobre la Corregidora.

Ciudad de México, 16 Sept-18 (Agencia).- De doña Josefa se han escrito tantas mentiras que resulta indignante que una nueva biografía que se ha escrito sobre ella las repita. Existen alrededor de 125 biografías y semblanzas sobre esta admirable mujer, y todas, una tras otras, repiten los mismos errores y mentiras que cometieron sus primeros biógrafos Francisco Sosa y Luis González Obregón se ha dicho, por ejemplo, que era de origen noble, muy bella, y que su familia tenía dinero. Nada de eso es cierto otro hecho muy grave es que la Enciclopedia de México reproduce puras inexactitudes la Enciclopedia de México dice que nació en la antigua Valladolid se ve que no investigaron, que se conformaron con copiar las barbaridades que otros han divulgado sin fundamento histórico”.

García de Alba hace hincapié sobre su investigación documentada en fuentes de primera mano En su libro reproduce la copia facsimilar del acta de bautismo de doña Josefa, que localizó hace treinta años en los archivos de la parroquia de San Miguel Arcángel, y en la que se asienta que fue originaria de la ciudad de México:

“No cabe duda que esa acta se refiere a nuestro personaje y me apoyo en que los apellidos de los padres coinciden con los de doña Josefa: Ortiz y Téllez Girón, en la Enciclopedia de México se reproducen los datos de Alejandro Villaseñor, quien asegura que la esposa del Corregidor de Querétaro nació en Valladolid, pues se encontró una fe de bautismo donde se asienta el nombre de una tal Josefa Ortiz el apellido Ortiz es muy común en nuestro país, y seguramente que en la fecha de nacimiento de doña Josefa nacieron otras niñas con el mismo nombre, pero Villaseñor no se ocupó de comprobar cuál fue el otro apellido con el que se registró a la niña de Valladolid, y así se ha perpetuado el error”.

El primer eslabón en esa cadena de errores que han conformado la biografía de doña Josefa Ortiz de Domínguez se inició con su primer biógrafo, don Francisco Sosa: “Hay que tomar en cuenta —señala Agraz García de Alba— que a la mujer en el siglo pasado no se le concedía mucha importancia en los aspectos social y político no existían muchas fuentes documentales sobre doña Josefa ni dejó nada escrito así que Sosa tuvo que recurrir a los descendientes, quienes aquejados de delirios de grandeza fabricaron una versión falsa de su ilustre antecesora, se les ocurrió inventar que doña Josefa fue amante de Ignacio Allende, Don Francisco no hizo ningún esfuerzo por comprobar los datos, los tomó tal cual, es difícil creer que Allende se haya enamorado de doña Josefa, quien no era una mujer atractiva, además era madre de catorce hijos.

Tomemos el caso de sus rasgos físicos la única prueba documental de cómo fue su rostro es un pequeño busto de cera que se hizo poco después de su muerte todo parece indicar que nadie pintó, en vida, su retrato, pues en el testamento de la última de sus hijas, Micaela Domínguez Ortiz, no se hace ninguna mención al respecto, los retratos que circulan de doña Josefa son falsificaciones hechas por sus descendientes.

En mi libro demuestro cómo éstos falsificaron el retrato de una bailarina austriaca muy bella, le agregaron la peineta la falsa iconografía de la Corregidora se ha reproducido indiscriminadamente, como lo ha hecho la ya citada Enciclopedia de México, hay dos falsificaciones más que se hicieron sobre los retratos de Matilde Leticia Bonaparte, sobrina de Napoleón y el de la Condesa Merlin, que se llamó María Jaruco, una escritora y cantante española; en ambos casos también se les añadió una peineta.

“A otros historiadores —continúa diciendo don Gabriel— se les ha ocurrido decir que doña Josefa sabía leer pero no escribir Yo afirmó que es imposible aprender a leer sin dominar la escritura. Otra ocurrencia más, en este caso debida a González Obregón, es la de haber dicho que fue sirvienta Doña Josefa tuvo un origen humilde pero jamás vivió en extremos de pobreza, sobre su origen humilde, me cabe la satisfacción de haber localizado en el padrón del año de 1773, que como usted sabe era el censo de la época, la vivienda en la que nació doña Josefa. Esto queda claro porque en ese documento se asienta que en el cuarto número 7 de la vecindad ubicada en las calles de Regina 87, vivían los padres de la Corregidora ella nació en ese domicilio. De todas mis aseveraciones presento pruebas documentales, otro dato más que no consigna ninguna biografía es el de su paso, en dos épocas diferentes, por el Colegio de las Vizcaínas”.

En 1884 Francisco Sosa hace el primer esbozo biográfico de doña Josefa Ortiz de Domínguez, que apareció incluido en su obra Biografías de mexicanos distinguidos Sosa se documentó con los nietos de la heroína, en el siglo XI, señala Agraz, los historiadores, salvo excepciones, recurrían a la consulta de archivos Luis González Obregón, irresponsablemente, le inventó a la esposa del Corregidor datos que sólo existieron en su imaginación ha transcurrido ya un siglo y se han escrito alrededor de 120 semblanzas y biografías como se mencionó antes, y a lo largo de ese tiempo no se han hecho esfuerzos por rectificar los errores y corregir las distorsiones.

Para Agraz resulta un escándalo que libros tan recientes como el de José Guadalupe Ramírez Alvarez, dedicado a relatar la vida de doña Josefa, y que se hizo por encargo del Gobierno de Querétaro en el año de 1975 o el que patrocinó la Secretaria de Hacienda en 1976, y que estuvo a cargo de Armida de la Vara, se hagan eco de las falsedades divulgadas desde el siglo pasado.

En la biografía de doña Josefa se ha incluido anécdotas que no se apegan a la realidad, como por ejemplo la que refiere que dio tres taconazos para avisar al Corregidor que la conspiración había sido descubierta, esta leyenda se origina en la descripción que hizo Lucas Alamán de la casa del matrimonio Ortiz; él ubicó la habitación de la Corregidora en la planta alta, lo más seguro es que doña Josefa golpeó la pared pues su cuarto se hallaba en la planta baja, en el salón de recepciones del Palacio de gobierno de Querétaro se ha colocado una placa en el piso, lo que obviamente no corresponde a la verdad.

Señala Agraz García de Alba que en su libro titulado Los Corregidores Don Miguel Domínguez y Doña María Josefa Ortiz y el inicio de la Independencia, destaca la importancia que tuvo para el movimiento de Independencia Miguel Domínguez: “Tanto se ha escrito sobre doña Josefa —dice Agraz— que ésta ha opacado la personalidad del Corregidor, quien jugó un papel muy importante como promotor de la Independencia de México”.

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