De las Redes

La llegada del nuevo gobierno estatal en Veracruz, como una inercia que Andrés Manuel López Obrador lanzó a todo el país, trajo consigo una cascada de cambios, unos acertados y otros a los que se les ha dado el beneficio de la duda ya que por lo desconocido de su labor histórica, se desconoce casi en su totalidad que tan acertada seria su participación en cargo estatal.

Uno de los cambios que ha puesto tenso el asunto, es la designación de magistrados para el Poder Judicial del Estado de Veracruz. Y es que con la apertura de la convocatoria llegaron infinidad de solicitudes, pero muchas menos que la cantidad de críticas que se desataron cuando se dio a conocer la lista de los 433 aspirantes registrados.

Nombres como Américo Zúñiga Martínez, quien estuvo al frente del PRI en la pasada elección estatal; Alama Aleida Sosa Jiménez, quien es señalada de presuntamente colaborar con el fiscal Winckler en contra de exfuncionarios duartistas, y muchos más que evidentemente no cuentan con el perfil adecuado para el perfecto desempeño de la labor que intentan poseer.

Algo que debe ser muy claro, es que la función de las magistraturas del PJEV, parte de la esencia de un "Servidor Público", es decir, prestar un servicio "útil" en beneficio de la sociedad. Se supone que juran salvaguardar los principios de legalidad, honradez, lealtad, imparcialidad y eficiencia en el desempeño de sus funciones. Legalidad, para que su actuar dentro de la Administración Pública, se apegue a la Ley y demás disposiciones jurídicas y administrativas que rigen.

Con base en lo anterior, cuántos de los "aspirantes" cumplirían con esa exigencia básica, y que no vean opacado su interés por un pasado turbulento, lleno de baches, de cosas "sucias" que dejen claro que NO TIENEN NADA QUE HACER AHÍ...

Bueno pues surgen dos nombres, de entre todos, que resaltan por aspectos muy específicos. Primero, Luis Roberto Carbonell Landa, quien fue acusado de presuntamente revender inmuebles, es decir, vender varias veces el mismo inmueble, lo que se tradujo en fraude en contra de muchas personas. Este personaje aspira a ser Magistrado del Poder Judicial del Estado, sin embargo cuando se revisa el pasado turbulento, encontramos que su parentesco con Héctor Yunes Landa, le permitió ejecutar todo tipo de "porquerías" en contra de personas de quienes no tuvo ni la más mínima consideración. Si algo así, con el mínimo poder que solo alcanzaba a Boca del Río, ocurrió con absoluto descaro, es terrible imaginar o siquiera pensar en los horribles escenarios corruptos que se podrían presentar si llega a una Magistratura y tener el respaldo del máximo aparato de justicia del Estado.

Por cierto, a todo el enlodado antecedente le tenemos que agregar que no cuenta con el perfil para el cargo al que aspira.

Por otro lado tenemos a Tomás José Carrillo Sánchez, quien estuvo al frente de la Delegación del Instituto Nacional de Migración en Veracruz, pero lo único que no pudo desterrar de tierras jarochas, fue el historia de presunta corrupción que arrastra y que sin duda mancha severamente una aspiración a Magistratura. No vayamos muy lejos. El primer dedo que lo señala es el de los migrantes, a quienes presuntamente les cobraba cuotas en el sur del Estado y que si eran detenidos les iba peor, porque llegan prácticamente directo a sus manos. Pero eso sería la punta del iceberg de todo lo que se dice de él, que aunque asegura nada fue comprobado, tampoco fue desestimado y calificado como falso, dejando abierta la puerta para que todo sea verdad y que se encuentra en la mente de todos aquellos soñadores centroamericanos que buscaban llegar a Estados Unidos y que su único pecado, fue pasar por el Sur del Estado de Veracruz y caer en las redes de este sujeto. Qué más se puede decir, pues todas las presunciones que se puedan imaginar en relación con el trato a migrantes, como participar o tener relación con bandas extorsionadoras del sur de Veracruz.

Señalamientos por corrupción le siguen y le seguirán y a decir de muchos, sería un terrible error que llegara a un puesto poderoso en donde tendría en sus manos, la vida entera de muchas personas, que tal vez nunca lograrían ver un actuar imparcial, objetivo y con base en legalidad simple.

No es un tema sencillo la elección de Magistrados, porque 12 nuevos personajes entrarán a un organismo poderoso, con la mayoría de las armas para hacer cambios significativos en la vida de Veracruz, y si basarán sus decisiones y actuar con la suciedad que han dejado, más vale que quienes tendrán el poder de decidir pongan suficiente atención, porque de otra forma, le estarían regalando posición, poder y economía, a personajes sin merecimientos y con las más descaradas y deshonestas intenciones.

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