Desde a Janela.- Por Felipe de Jesús Fernández Basilio @FelipeFBasilio: El Trump del sur

Como se podrán imaginar, en esta ocasión vamos a hablar de Jair Messias Bolsonaro, quien es el actual presidente de Brasil y quien ha estado envuelto en diversas polémicas desde que asumió su mandato el año pasado y que además por el contexto en el que llegó al poder, resulta interesante hacer unos comentarios acerca de él.

Pero antes es necesario abordar un poco sobre el contexto que se da para que este personaje haga su aparición en el escenario brasilero y posteriormente en el internacional, porque es un presidente que tiene una intensa actividad internacional, la cual es propio de un jefe de estado de un país relevante.

Pues bien, resulta que Brasil es el Estados Unidos del sur debido a su tamaño tanto en territorio como en población y ese parecido se resalta aún más de acuerdo con su historia, ya que ambos países comparten una larga historia de haber crecido a costa de sus vecinos y de tener grandes desplazamientos de caravanas hacia el oeste, de hecho, los pioneros norteamericanos son comparables a los “bandeirantes” brasileros, quienes eran aventureros que desde la costa se adentraban en el interior del continente para buscar nuevas tierras para asentarse y/o saquear, en especial si estas pertenecían a otra corona que no fuera la portuguesa.

Quedando la muestra de ese expansionismo de manifiesto al comparar el tamaño que tenía el Brasil del tratado de Tordesillas en el siglo XVI con el que tiene el Brasil actual y con ver los territorios que han perdido tanto Uruguay como Paraguay y principalmente Bolivia a manos de los brasileros y ello sin contar las colonias francesas y españolas que absorbieron antes de su independencia.

Sirviendo ese contexto histórico para remarcar la similitud que existe entre el Brasil y los Estados Unidos y esa misma aunada a que ambos países comparten el tener en su territorio prácticamente todos los ecosistemas naturales y la abundancia de recursos naturales que se da como consecuencia de ello.

Mas el siglo XX fue distinto con ambos países, ya que mientras en Estados Unidos se mantuvo la democracia liberal, en Brasil se dieron gobiernos de todo tipo desde demócratas hasta dictaduras militares sin pasar por alto a las típicas dictaduras populistas sudamericanas de mediados del siglo pasado, teniendo la de Getulio Vargas como referente y a principios de este siglo Brasil fue gobernado por populistas de izquierda que luego resultaron sumidos en muy fuertes escándalos de corrupción, no hay que olvidar que Brasil es el hogar de Odebrecht.

Y es ahí en donde el personaje que en esta ocasión abordamos hace su aparición, ya que conquista al electorado diciendo que siendo presidente va a dar un giro de ciento ochenta grados en relación a las políticas sostenidas por los gobiernos de izquierda que ya tenían muy desgastado al gobierno de aquel país.

Cosa que ha cumplido desde que llegó al palacio de Planalto, el palacio presidencial de Brasil, ya que mientras sus predecesores se encontraban alineados con países como Cuba, Venezuela, China y Rusia; ahora con Bolsonaro, Brasil está alineado con Estados Unidos, Israel y hasta con Taiwán, lo que es anatema para los chinos.

Mas la verdad sea dicha, Bolsonaro es otro populista más que gobierna en el continente y que se ha destacado por los virulentos bandazos que da en relación a su gobierno y por una serie de ideas retrógradas y nacionalistas que ha imprimido en su gobierno, las cuales le han llevado a tener conflictos con la sociedad brasileña y hasta con otros países.

Muchos catalogan al capitán retirado como un político de extrema derecha, yo no lo puedo hacer porque hasta la fecha no distingo exactamente qué es la derecha, ya que se usa ese término indistintamente para referirse a los contrarios a los marxistas, quienes se apoderaron del término izquierda y encajonan de acuerdo a las circunstancias como de derecha a quienes no comulgan con sus ideas y así tenemos que a lo largo del tiempo se han definido como de derecha a corrientes políticas tan disímbolas como lo son el nacionalismo extremo, el liberalismo o el clericalismo, entre otras muchas.

Por ello me quedo con que este político brasilero es un político de corte extremadamente conservador con cierta dosis de liberalismo en lo económico y un fuerte acento religioso en su pensamiento, ya que es católico de origen, pero se encuentra muy influenciado por una iglesia evangélica de las que en el Brasil abundan.

Y esa suma de creencias aunada con el oportunismo de ir en contra de lo hecho por sus predecesores, nos da como resultado a un gobernante que vive anclado en el pasado de su país y que además gobierna por medio de ocurrencias y eso sí con un fuerte activismo internacional mas también con un gran descontento, porque lo que verdaderamente urge es incapaz de atender como sucedió en la Amazonia.

Así que en este caso tenemos a un político bravucón con ideas retrógradas y que gobierna por medio de ocurrencias, tal y como acontece en muchos países del continente y que por el activismo que despliega se parece mucho al presidente norteamericano, por ello bien podemos decir que Jair Messias Bolsonaro es el Donald Trump de América del Sur.

felfebas@gmail.com

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