El nobel Serge Haroche: Einstein se equivocó, “Dios está jugando a los dados” en el universo cuántico

Reportero: 
Redacción

**Albert Einstein estaba indignado.

Era diciembre de 1926 y la física o mécanica cuántica estaba dando sus primeros pasos como la ciencia que explica el mundo de las partículas más pequeñas, el cual es invisible a los ojos.

“La mecánica cuántica resulta imponente”, escribió el físico alemán a su colega Max Born. “Pero una voz interior me dice que, así y todo, no es verdadera”.

Y agregó: “La teoría ofrece mucho pero no nos acerca al secreto del Viejo. En cualquier caso, estoy convencido de que él no juega a los dados”.

La famosa frase —eternamente citada pero no siempre comprendida en su justo contexto— muestra cómo aún una mente científica brillante como la de Einstein no podía concebir que, a escala de átomos y partículas subatómicas, el mundo fuera raro e impredecible.

En 1935 el físico austríaco Erwin Schrödinger explicó uno de esos extraños comportamientos elaborando lo que hoy es la metáfora más famosa de la física cuántica: la del gato en la caja.

Su experimento mental consiste en encerrar a un gato con un átomo radioactivo, el cual tiene 50% de probabilidades de desintegrarse y emitir un veneno que lo matará. Pasado un tiempo, el gato está vivo y muerto al mismo tiempo, una ambigüedad impensable en nuestra vida cotidiana.

“La forma en que la naturaleza se comporta en esta escala se ve extraño porque es distinto a lo que estamos acostumbrados en el mundo macroscópico que nos rodea”, dice a BBC Mundo el físico francés Serge Haroche.

Es que, continúa, “la física cuántica describe un mundo microscópico para el cual no tenemos una intuición directa”.

Haroche lo tiene claro: desde que ganó el premio Nobel de física en 2012 viaja por el mundo intentando explicar esta realidad contraintuitiva.

El investigador de 74 años, que este sábado participa de la conferencia “Nobel Prize Dialogue” organizada en Santiago de Chile por la propia Fundación Nobel, habló sobre cómo el galardón cambió su vida, cómo es estudiar al “gato” de Schrödinger en el laboratorio y de la importancia de la física cuántica aún con la desaprobación de Einstein.

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