La historia de Ámsterdam a través de su basura

Reportero: 
Redacción

**Durante la construcción de una nueva línea de metro, se encontraron objetos que datan desde la prehistoria hasta la actualidad: van desde lo ordinario (libros), pasan por lo extraordinario (dagas y pasta dental radiactiva) y llegan hasta lo macabro (restos humanos).

Amsterdam, Holanda., 30 Oct-18 (Agencia).- Los objetos surgen de manera sorpresiva. En dos exhibidores colocados entre las escaleras eléctricas de la estación del metro Rokin, aparecen a medida que asciendes o desciendes. De pronto, aparecen miles de fragmentos del pasado de la ciudad: jarrones, tuberías, anclas, fragmentos de porcelana, botones, huesos humanos.

Estos destellos cuentan una pequeña parte de una historia muy larga. La exposición es parte de Below the Surface, un trabajo arqueológico urbano llevado a cabo entre 2003 y 2015, cuando se realizaba la excavación de la línea del metro que atraviesa Ámsterdam de norte a sur. La exposición abrió una ventana inusual hacia mundos perdidos: en muy pocas ocasiones, se drenan los lechos de los ríos en las ciudades hasta secarlos por completo para examinarlos a fondo, como sucedió con el río Ámstel durante la excavación. Extrañamente, los objetos se conservaron en excelentes condiciones cubiertos por un cieno suave, muy bien protegidos del oxígeno y la luz, y se mantuvieron a una temperatura baja. Se encontraron aproximadamente setecientos mil artefactos cuyo origen va desde el año 119.000 a. C. al 2005.

La mayoría es basura. Pero se trata de basura del Renacimiento y la prehistoria y alguna que apenas podría llamarse basura retro. Juntos, los objetos conforman una imagen pictórica de la ciudad portuaria a través de los siglos. El arqueólogo jefe de la ciudad, Jerzy Gawronski, quien dirigió el proyecto, afirmó que interpretó estos objetos en el río como el “espejo de la ciudad”.

Los objetos fueron fotografiados exhaustivamente a lo largo de seis años por Harold Strak. Unos diecinueve mil han sido curados y expuestos en un elegante sitio web, diseñado por Stan Grootes y la compañía Fabrique. Los visitantes pueden buscar los objetos y crear sus propias colecciones. Hay un documental sobre el proyecto y una publicación titulada Amsterdam STUFF.

Además están las sorprendentes vitrinas suspendidas en la estación del metro Rokin. Los objetos se dividieron en once categorías relacionadas con su uso, por ejemplo: transporte, distribución y consumo; interiores y accesorios, y juegos y recreación.

A continuación, presentamos algunos extractos editados de las explicaciones de Gawronski ofrece acerca de estas categorías y la historia de la ciudad.

Comunicación e intercambio

Cuando retrocedes en el tiempo, te das cuenta de que pensábamos que éramos modernos porque teníamos celulares. Pero ahora tienes un iPhone que desbloqueas al deslizar el dedo. Esto ya está pasado de moda para la gente que vive en 2018. Cuando retrocedes aún más en el tiempo y piensas: “Esto está pasado de moda”, te das cuenta de que en el año 1500, para comunicar, un libro era tan moderno como un celular.

Al final llegas a la pizarra con un estilete. Puedes escribir un mensaje de texto en esta cosa al igual que lo haces ahora utilizando estos botones. Esto te dice algo acerca de cómo pensamos que somos modernos y lo que es la modernidad. Por otro lado, también te da pistas acerca de la rapidez con la que cambia nuestro medioambiente y nuestro entorno. El carácter sagrado de los objetos no dura ni siquiera cinco años.

Armas y armaduras

Encontramos la funda de una espada samurái, así que es japonesa y data de entre el siglo XVIII y mediados del siglo XIX. Aproximadamente en esa época, esta parte de la ciudad inauguró un nuevo tipo de tienda. Podría decirse que era una tienda de antigüedades o curiosidades. Había tiendas en las que podías adquirir objetos de todo el mundo. Ámsterdam era una ciudad cosmopolita de transportación mundial, de modo que todo lo que circulaba por el mundo pasaba por aquí. Podías entrar y decir: “Quiero una espada japonesa” y te respondían: “Por supuesto”.

Hay unas dagas que son muy especiales por la cantidad que encontraron. Hasta el momento, después de sesenta años de excavación en Ámsterdam, habíamos encontrado dos o tres. Ahora, en una ubicación específica del río, encontramos sesenta. Se trata de las armas más mortales que podías imaginar en el siglo XVI. Son muy parecidas a las pistolas porque pueden atravesar tu armadura, así que la ciudad buscaba controlar este tipo de armas. No querían que circularan. Creemos que el lugar donde las encontramos era un puesto de control donde las requisaban. No solo se trata de una extraordinaria colección para un especialista en armas, sino que también cuenta una parte de la sociología y el funcionamiento de la ciudad.

Objetos personales y ropa

Hay paraguas, cepillos de dientes, zapatos. Esta pasta es una Sensodyne como la que podrías tener hoy en día. Pero no es la misma pasta pues esta es radiactiva. Un policía especial del ejército vino al ver esta pasta en el catálogo. La pasta proviene de la década de los treinta, porque en esa época, la radiactividad era vista como algo muy sano. Se la llevaron y le hicieron cientos de análisis antes de devolverla. Podrías escribir una historia cultural con este dato.

Por otro lado, muchos de los artefactos de esta categoría siguen sin haber cambiado un ápice. Hay zapatos que datan aproximadamente del año 1400 y se parecen mucho a los que usamos en la actualidad. Las sombrillas también han permanecido casi idénticas durante los últimos doscientos años. Un paraguas tiene muchas más partes de las que imaginamos. Si un paraguas se destruye en mil pedazos, como arqueólogo, resulta bastante divertido. Poder interpretar e identificar esta pieza de latón como parte de un paraguas hace que de pronto todo tenga lógica: así que se trata de un paraguas.
Entorno natural y preurbano

La ciudad de Ámsterdam no siempre fue como es hoy. No siempre hubo gente.

Hay conchas, fósiles de peces, piñas de pinos y una cuchilla prehistórica hecha de pedernal. El subsuelo también forma parte de esto; en este lugar se coleccionan todos los fragmentos de una era previa a la ciudad.

Yo quería que las piezas contaran algo acerca de ella. Al usar estos temas, obtienes una combinación muy extraña de objetos.

El artista Mark Dion es mi inspiración. Ha realizado numerosos proyectos e instalaciones acerca de la arqueología. Restaura y reconstruye la realidad arqueológica en su arte. Esta idea me inspiró; yo hice lo opuesto, o algo así. Tomé la arqueología real y la traduje a esta exhibición con un artista.

No sé dónde empieza el arte y dónde termina la arqueología.

Categorías: