Los Políticos.- Por Salvador Muñoz: El Robin de Tlacotalpan

La broma en la Perla del Papaloapan es ésta:

—El alcalde Christian Romero está trabajando…

—¿Por Tlacotalpan?

—No…

—¿Por la diputación federal?

—No…

—¿Entonces…?

—¡Para su jubilación!

Podrá parecer muy simple el chiste pues no deja de ser localista… totalmente localista, pero tampoco deja de tener muchos visos de verdad desde la percepción del vecino de Tlacotalpan que ve cómo la vida del presidente municipal y la de su familia, ha cambiado radicalmente en menos de dos años...

II

¿Por qué citar la candidatura a la Diputación Federal? Bueno, porque entre sus conocidos se empezó a correr el rumor de que su carrera política piensa proyectarla hacia una curul… la intención no se le quita, pero es claro que le faltan definir varios detalles, estando en los principales la disyuntiva de buscarla de manera “Independiente” o a través de Morena, bajo el padrinazgo de Eric Cisneros Burgos, secretario de Gobierno; también tendría que ir sopesando el calibre de sus potenciales opositores, entre los que están dos alcaldes de la región: Bogar Ruiz y Argenis Vázquez Copete, de Alvarado y Santiago Tuxtla, respectivamente, de quienes aseguran, tienen más arrastre con sus ciudadanos que Romero Pérez con los tlacotalpeños.

Estos sueños salieron durante la inauguración de la Palapa de El Cocal, donde el alcalde Christian Romero casi-casi hizo su destape con algunos homólogos de la región…

III

Dos puntos con respecto al anterior párrafo:

1.- La Palapa no es como usted se la imagina: una vivienda al aire libre, de techo con palmas secas… ¡no! Si se escribe Palapa es porque así le dice Christian Romero a su “humilde” chalé que con la mano en la cintura humillaría a un chalé suizo…

2.- Como la Palapa en el rancho El Cocal es visible para el ciudadano, éste, lejos de admirar el paisaje, cuestiona su construcción cuando la opulencia en torno a su alcalde no se refleja en la ciudad y comunidades de Tlacotalpan en la misma proporción…

Agregue que, dijera Joan Sebastian, “la gente rumora un asunto importante”: ahora que es alcalde, remodeló la casa de los Romero Pérez, ubicada en la calle Puerto de Alvarado, cerca del centro, incluyendo la climatización total del inmueble… algo así como “ahora que hay lodo, ¡atásquense!”

IV

Las aspiraciones políticas del alcalde de Tlacotalpan son respetables, aunque si le preguntan a los ciudadanos de la Perla del Papaloapan, muchos consideran que el cuatrienio de Christian Romero Pérez será debut y despedida, pues la continuidad ya no la ven con él en ningún cargo, y por supuesto, con ninguno de sus familiares, en especial sus hermanas, pero ellas estarán en otras historias. Tlacotalpan al parecer ya aprendió que la imagen del “Guapo Christian” les salió muy cara…

IV

Otro chiste:

—¿Saben cómo le decían a Christian Romero cuando era candidato?

—No, ¿cómo?

—Robin, porque era el Joven Maravilla… pero saben cómo le dicen a Christian Romero ahora que es alcalde?

—No, ¿cómo?

—Robón… ¡porque es el Joven con su Gavilla!

smcainito@gmail.com

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