Plana Mayor.- Por Gaudencio García Rivera: El villano y el héroe

Este viernes 8, vuelve a la cargada la bancada mayoritaria de Morena para insistir que ruede la cabeza del fiscal general incomodo, Jorge Winckler Ortiz. ¿Se impondrá la razón y el Estado de Derecho o la actitud de facto?

El complejo y desgastante pandemónium abierto por los propios diputados de Morena que, enfrascados en sus propios intereses personales que colectivos, a las 17:00 horas los 50 legisladores reanudarán la sesión plenaria para marcar el destino del fiscal general.

Los integrantes de la LXV Legislatura local han sido los primeros en violentar la deontología y lealtad partidista que debe tener todo buen legislador. Los veracruzanos hemos sido testigos cómo pisotean los valores para saltar de partido en partido político.

Han prostituido el quehacer legislativo ante la complacencia, pasividad y tolerancia de los líderes de cada bancada partidista. No hay émulos del valiente tribuno chiapaneco Belisario Domínguez.

No es un vicio de hoy, desafortunadamente, este oprobio viene desde la época que se aprobó la Reforma Política en 1977, promovida por el ideólogo veracruzano Jesús Reyes Heroles. Se legitimó el trapecismo político con el expresidente Miguel de la Madrid Hurtado (1980/86) para acá.

Todos los partidos políticos, incluyendo Morena, el nuevo y novedoso invento de AMLO, han caído en la degradación política y social. Predomina en la fracción mayoritaria la traición, improvisación, oportunismo falaz, corrupción aviesa, segregación y los principios elementales por velar por los intereses colectivos de los veracruzanos.

El dossier de Jorge Winclker, un fiscal a modo heredado por el autoritario y déspota exgóber panista, Miguel Ángel Yunes Linares, que debió haber sido separado bajo la hermenéutica del decreto que lo ungió, se convirtió en una búmeran para los bisoños diputados morenistas.

Los expriistas de viejo cuño y conversos como caballos de Troya en el liderazgo de la Mesa Directiva y la Junta de Coordinación Política, Juan Manuel Pozos Castro y Juan Javier Gómez Cazarín, labraron su propio Waterloo por su soberbia, novatez y falta de oficio.

Este día, los legisladores de la LXV Legislatura local estarán reanudando la sesión inconclusa de ayer para determinar si existen las condiciones legales para separar de su cargo al sarcástico emisario de Yunes Linares, Jorge Winckler Ortiz, o de plano, les saldrá el tiro por la culta con un nuevo revés que sería una grave derrota para el Estado de Derecho en Veracruz.

El espectáculo entre el héroe y el villano –Morena vs Winckler-, tiene ahora un plus para ver si logran las dos terceras partes que necesitan para separar al fiscal. La presencia de la lideresa nacional de Morena, Yeidckol Polevnsky, quien descargará del museo político lo mejor de sus armas políticas para lograr la caída del fiscal yunista.

Será una confrontación histórica. Una lucha sórdida donde los buenos modales estarán ausentes. Júrelo.

¿Ángel o demonio? Hoy, veremos el resultado de la tragicomedia entre las fuerzas de Cuitláhuac García y Miguel Ángel Yunes Linares. ¡Se abren apuestas, señores!

Comentarios a gau41@hotmail.com
@12horasver

Categorías: